EXPOSICIÓN BÓTANICAS DE AMOR
Pócimas, Conjuros y Rituales
Botánicas de amor. Sobre
la obra de Mónica Molina Saldarriaga
Por Pablo Santamaría.
La antropología clásica funcionalista definía la magia y la brujería
como un saber precientífico, dominado por una filosofía natural que pretendía
explicar la relación entre los hombres y su destino; es decir, un saber a medio
camino entre la ciencia y el arte para explicar la fatalidad. Por fortuna la
ciencia del hombre, años después, modera su interpretación y presume en la
práctica del encantamiento formas paralelas de pensamiento que encierran
grandes conocimientos de psicología, anatomía y botánica; y del mismo modo en
que la química inorgánica nace de la alquimia, la pócima deviene en botánica.
El tiempo ha logrado hacernos olvidar los orígenes de este elemental sistema de
pensamiento, pero por fortuna aún viven residualmente en pequeños rituales
personales que alimentan la esperanza: sortilegios para el amor –explicado sólo
por el desamor-, la prosperidad, la salud; todos ellos curas para el destino. A
rituales íntimos se acota el pensamiento mágico en el presente escéptico; al sortilegio
se le confía lo que el corazón desea y la capacidad limita; a ungüentos le
encargamos la cura de aquello que la razón no presta; en todos los casos
pervive aún un mínimo acto de fe en botánicas de tiempos inmemoriales que
aliviaban la fatalidad. Sobre esto explora la Mónica Molina: la extraña
virtud que tiene el sortilegio para conjura el tiempo de lo que es por el que
pudo haber sido: el tiempo del deseo proyectado en el albur de lo concreto. No
en vano el lenguaje que privilegia la artista es la palabra y la fotografía,
ambas, alquimias.
Catalogo de la Exposición.
Agradecimientos al departamento de Comunicación FUBA
Ploter de la Exposición.
MONTAJE
Agradecimiento a Juan Camilo Londoño (FUBA), Mauricio Posada (FUBA)
Pablo Samtamaría y Juan Pablo Agudelo
Inaguración
febrero 14 de 2019.
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